martes, 1 de diciembre de 2009

La galleta que se quedó en el trípode. Ya la devolviste.

La luz está prendida. La letras se colan por la pantalla de la computadora, la última que toca mi vientre que se levanta por placer. Mis manos apartan el aparato. Se posan encima de la presión.
Uy. Se siente bien. Pero creo que ahí no está lo que buscamos. Una mano se lanza y no está segura qué hacer. Va al centro del asunto, y hace su trabajo, aunque no es en definitiva tan bueno como los expertos. Me toma un rato elegir el dedo correcto. Lo encuentro. Da algunos golpes y eso me hace cerrar los ojos envolviéndome en neblina espesa que me eriza la piel.
Es rico.
Definitivamente. Es bueno. Me gusta. Pero tengo que abrir los ojos para sersiorarme que sigo en este lugar. Talvez apago las luces. Se haría un poco más interesante. Regreso a lo que estaba, ya no parece que las condiciones están iguales, lamo todo lo posible para que suceda de una vez. Empiza de nuevo.
Es bueno.
Me gusta.
Toca afuera.
Aprieta.
Toca una cosa que me gusta.
Esta cerca a la salida.
Es bueno.
Definitivamente es bueno.
Sale de nuevo, la palma entera quiere hacerlo.
Lo hace.
Es mejor.
Rico.
Va más rápido.
Rápido.
Rápido.
Siento que todo se abre.
Se abre como algo que fuese a tragar todo lo que se encontrase en su camino para después dejarlo ir como haría Tormenta en un Huracán.
PPPPPPPJJJJJJJJJJ
No estoy segura si aquello hace el trabajo que escucho en mi cabeza. No se acerca al sonido de vacío que deja en definitiva.
Siento una humedad poco típica. Otra textura. Esto es bueno, y en este momento sólo lo tengo yo. Yo. En este mismo cuarto. Desde hace tanto tiempo despierta.
Exploto.
Mis ojos están sumamente cerrados. Los trato de abrir. Se cierran. Hago un sonido como cuando has estado todo un día parado y te duele la espalda y te sentaras en el sillón más cómodo del lugar: Aaah...! Algo se quedo ahí adentro. Otro gemido. Y luego una suceción algo larga de "a".
Mi mano va parando. Se desacelera. A mí se me escapa una sonrisa. Esta esconde una risa, un placer. La satisfacción de hacerlo conmigo misma.
Sigo riéndome.
Mi cuerpo está totalmente relajado, me siento, y quiero que estés aquí para comer galletas.

1 comentario:

  1. Escribir
    es vivir
    en cierto modo.
    Y sin embargo, todo
    en su pena infinita
    nos conduce a intuir
    que la vida jamás estará escrita

    ResponderEliminar