domingo, 29 de noviembre de 2009

Un lunes a las dos de la mañana pienso en ti.

Una película nos trata de contar la historia de esta gente que está apunto de morir y no lo hace. Un recuentro romántico, dar la vida por el otro, arriesgar la vida de un millón para darle una esperanza a unos cuantos. ¿Darías la vida por alguien más que no fueras tú? Lo arriesgarías todo. Yo sólo crucé los brazos y me alejé lo más posible de su asiento, asiento que se inhundaba y me hizo sentir incómoda de vez en cuando. Dudo que algún día reciba otra llamada de su parte, ya que no soy una muy buena compañera, y en el cine menos, cuando el que está al lado se impacta por algo que resulta realmente estúpido, y cuando uno dice algo un poco más inteligente (y cagón) pasa desapercibido, al menos que pregunte el por qué de mi impaciencia. ¿Que cuál era? Hablar contigo, por supuesto. Ver si estabas vivo, si me quieres y si sólo quieres desaparecer en tu asiento del carro. Hace tiempo que no sentía qu me aburría cuando aparece un plan no muy planeado. Esas salidas son contigo. Sin un camino, sin rumbo fijo, y sin saber porqué. Ahí estamos: tu y yo, en medio de la pista, yendo a 80 y tratando de llegar lo antes posible para darnos un sólo beso. ¿Mil días más? ¿Mañana me vas a llamar? ¿Te puedo decir amor? Mejor no. 2012 ¿nos vamos a vivir otra aventura? Vamos a caminar por el mundo como los únicos sobrevivientes de una luz que nos persigue y que sale de ti cuando caminas por Dasso y que sale de mí cuando camino a tu lado, cuando dormimos juntos, cuando hacemos el amor por primera, por segunda, por tercera, cuarto y por la quinta. Juntos, no tendríamos tiempo para vivir sin sexo. En 10 horas te llamo. Te amo: siempre se escucha eso por teléfono cuando dices: te llamo. No me gusta que me toquen. Creo que si tuviera una pistola sí mataría a mucha gente. Creo que si tuviera un departamento vivirías conmigo. Creo que si no estuviera escribiendo en este momento, estaría durmiendo para despertarme mañana y escuchar la voz que hace que mi cabeza de vueltas muy rápidamente y que logre causar las nauseas más dulces y buscadas.
Esta noche voy a dormir sola, después de una noche de dormir con todo un mundo. Esta noche no tengo ganas de dormir, no quiero despertarme sola y escuchar que ya no me quieres. Esta noche no vale la pena, no debería pensar en ti. No hoy, no mañana, no en 10 mil años cuando sienta que eres lo único que necesito para respirar.

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